Carrefour presentó un procedimiento preventivo de crisis (PPCE) ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y Cargill mantiene cerradas sus plantas de Bahía Blanca y Villa Gobernador Gálvez.
Carrefour, de capitales franceses, tiene tiene 20.000 empleados en nuestro país distribuidos en 500 sucursales y su nuevo CEO, el francés Rami Baitieh quien asumió en enero de este año, aduce que la crisis proviene del retroceso de un 3,7% en las ventas respecto a igual mes de 2017 y al incremento de la tasa de Ingresos Brutos que se registró en algunas provincias, a pesar del compromiso asumido de ir reduciendo esa carga.
Por su parte la empresa Cargill decidió suspender sin goce de haberes a 500 trabajadores de su planta de Villa Gobernador Gálvez en Santa Fé que está intervenida por Gendarmería Nacional.
Las autoridades de la multinacional señalaron que tomaron la medida "en virtud de los paros no programados que se suceden de forma frecuente e intermitente en distintas áreas de trabajo, que nos impiden operar en condiciones seguras, es que nos vemos obligados a tomar ésta decisión".