La megadevaluación del Peso provocó que en muchos comercios no se exhiban precios e incluso se observa el "faltante" de algunos productos.
Los gerentes comerciales o encargados están a la espera de nuevas listas y estiman que los precios sufrirán "en lo inmediato" aumentos del orden del 20%, aunque admiten que no hay demasiado margen de incrementos sino es "a costa de una profundización de la baja del consumo".
Y la inquietud primero y la angustia después se manifiesta no sólo en los consumidores sino especialmente en los empleados de los negocios que en muchos casos ya recibieron alertas por parte de los empleadores que "de continuar la disminución de las ventas se verán obligados a tomar medidas precautorias" eufemismo que significa reducir horas de trabajo, adelantar la toma de licencia por vacaciones o en el peor de los casos llegar a la reducción de la planta de empleados.
En negocios del rubro gastronómico de Resistencia, uno de los más golpeados, ya se verificó que, sin consulta previa, los trabajadores fueron cambiados de convenio de trabajo y es así que quienes figuraban como "empleados de comercio" fueron inscriptos en el de "pasteleros" que tiene menor retribución salarial.
Esa medida significó que muchos decidieran renunciar a sus puestos y que otros, al negarse a ese traspaso, fueran desvinculados.
Las cadenas mayoristas aguardan que la cotización del Peso encuentre un punto de equilibrio para poder elaborar nuevas listas de precios pero confiesan que en el corto plazo no son muy optimistas al respecto.