• Resistencia,

  • OPINIÓN

    El problema es el modelo

    “Al país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie. Es momento de actuar".

    * Por Jorge Capitanich

    Desde diciembre de 2015, ante las primeras medidas y esbozos de este gobierno, vengo advirtiendo con prístina claridad y certeros pronósticos el impacto de las decisiones en las variables macroeconómicas y en la calidad de vida de los argentinos.

    Un breve repaso ayuda a observar con nitidez el panorama:

    1- En materia fiscal, el gobierno redujo la presión tributaria en 1,7 % del PIB mediante las siguientes decisiones: a) eliminación de retenciones a cero de girasol, maíz, trigo, carnes y otros productos, b) redujo las retenciones a la soja de 35 % a 28 % con una meta para el año 2019 de 18 %, c) reducción de alícuota e imposición de límites monetarios hasta prácticamente eliminar el impuesto a los bienes personales no incorporados al proceso económico (impuesto a la riqueza), d) ajuste por inflación pata disminuir la imposición de las grandes corporaciones, e) transformación de superávit previsional de 0,6 % del PIB en déficit del 0,6 % con una pretendida reparación histórica que solamente habilita a oferta pública de acciones para grupos corporativos en las acciones que integran el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de Anses y que con abrupta caída en el mercado bursátil pueden ser recomprados a precio de remate provocando el mayor quebranto en el sistema previsional, f) aumento del flujo financiero a pagar en concepto de servicios financieros como consecuencia del endeudamiento feroz realizado.

    Conclusión: redujo el nivel de ingresos, aumentó la estructura del estado y del gasto público, endeudó ferozmente al país concentrando mayor flujo de servicios de capital e intereses de la deuda agravando el déficit financiero al mismo tiempo que generó un déficit cuasi fiscal vía lebacs de 2 % del PIB.

    2- En materia monetaria, el gobierno quebró el BCRA con la emisión de un pasivo enorme en operaciones de mercado abierto en leliq, lebacs (llegó a 1,3 B de pesos) que ahora lo transforma en letes dolarizadas generando mayor demanda de dólares. Las medidas adoptadas fueron las siguientes: a) desregular el mercado financiero para la compra de dólares eliminando el límite de 2 millones de dólares diarios incentivando la demanda” por la lluvia de dólares del sistema financiero” (77 de cada 100 dólares ingresados al país lo hicieron con fines especulativos), b) aumentar las tasas de interés a niveles exorbitantes iniciando con 38 % hasta llegar a 60 % en la actualidad siendo la República Argentina desde hace varios meses el país con mayor tasa de interés del mundo, c) aumento sistemático de encajes en aproximadamente 10 puntos afectando severamente a bancos chicos del sistema y a bancos provinciales que tendrán severas dificultades en este semestre para cumplir las relaciones técnicas, d) eliminación de financiamiento para el sector productivo con tasas reguladas, e) eliminación de la operatoria de ahora 12 y otras instrumentos financieros y monetarios destinados a estimular el consumo.

    3- En materia cambiaria, el gobierno decidió: a) eliminar las restricciones para liquidar divisas a los exportadores como así también los ROE y otras regulaciones destinadas a dar previsibilidad al flujo financiero del balance de divisas, b) apertura indiscriminada de importaciones sin regulaciones de ninguna naturaleza incentivando la destrucción de empleo local, c) modificación de los parámetros de la Posición General de Cambios en Moneda Extranjera (PGCME) con el objeto de aumentar la oferta disponible de dólares en el corto plazo, d) establecer un criterio de flotación cambiaria errática, alentando la fuga de capitales y la especulación financiera a través de una combinación de aumento de tasas de interés, intervención en el mercado cambiario con divisas del BCRA mediante endeudamiento externo y devaluación sistemática.

    Luz sobre ciertos comportamientos

    Escuchando a ciertos dirigentes del oficialismo que hablan de irracionalidad del mercado y conspiraciones pretendo echar luz a ciertos comportamientos básicos. Un exportador que vendió 1000 millones de dólares a un tipo de cambio de 30 pesos por dólar en 48 horas ganó 10000 millones de pesos; o sea 250 M de dólares. ¿Alguien conoce un negocio más rentable?

    ¿Un importador no anticiparía la compra de divisas para pagar bienes adquiridos antes de que siga subiendo? Si Usted como ahorrista en el año obtiene una ganancia de 123 % por devaluación y tiene una tasa de interés de 32 % en un plazo fijo, ¿qué decisión tomaría?

    Qué debería hacer y no hace el gobierno

    El gobierno no quiere intervenir en la economía a favor del pueblo, sólo defender los intereses de grupos concentrados lo cual provoca este desenlace.

    En este contexto que debería hacer el gobierno y no hace:

    A- Establecer un sistema de imposiciones fiscales a los sectores más beneficiados por la devaluación, esto técnicamente se denomina, devaluación compensada que ni lo discuten economistas ortodoxos como Joaquín Cottani.

    B- Establecer nuevamente un sistema de tributos progresivos a la tierra urbana y rural, al impuesto a los bienes personales no incorporados al proceso económico y a las tenencias de divisas declaradas en el exterior.

    C- Descentralizar los recursos específicos de las vialidades provinciales y lo que corresponde a la Nación en forma directa a las provincias del mismo modo que el fondo eléctrico y de viviendas resignando el uso de estos recursos por parte del estado nacional, pues si tanto cree en la operatoria de PPP que use esta herramienta para financiar las obras públicas nacionales. Obviamente, esto debería ser coparticipado a los municipios.

    D- Regular el mercado cambiario, financiero y monetario con el objeto de evitar las fluctuaciones financieras de carácter especulativo con el objeto de establecer una estrategia de estabilidad macroeconómica sustentable para recuperar el sistema de precios actualmente destruido.

    Si el gobierno no hace nada luego de pesificar salarios, jubilaciones, pensiones e ingresos familiares y promueve más ajustes dolarizados de tarifas, combustibles y alimentos esto lejos de combatir la inflación tendera a incrementarla aún más.

    Otra opción del gobierno es aprovechar esta brutal transferencia de ingresos con la nueva fijación de precios relativos para definir un shock antiinflacionario mediante una nueva convertibilidad sobre la base de una cotización del dólar entre 40 y 50 pesos. O también aprovechar este acuerdo intermedio con el FMI para inducir a un proceso de dolarización que sería la hecatombe final del aparato productivo e industrial.

    En una encrucijada

    El gobierno está en una encrucijada en virtud de la Cumbre del G20 para fines de Noviembre. Llegar en estas condiciones puede ser letal para sus aspiraciones.

    Pero debemos advertir respecto a los problemas sociales de aumento dramático de desempleo, pobreza, indigencia y casos crecientes de inseguridad pública con grupos organizados. Una eventual insurrección de organizaciones sociales con fuerzas de seguridad en conflicto podría generar terribles consecuencias de carácter social y moral en nuestro pueblo.

    Es muy difícil pensar en un acuerdo político con un gobierno que mantiene una firme convicción de este ritmo de colisión. El efecto disparada del tipo de cambio puede ajustar dramáticamente el déficit del sector externo a costa de una recesión dolorosa y de indicadores sociales francamente insoportables.

    Nuestro país no puede ni debe soportar una pobreza de 53 % como se proyecta, un 18 % de indigencia ni un desempleo de 15 % hacia fin de año. Es insostenible. El dramático y preocupante. No pueden seguir rifando reservas, ni tampoco abusar de la fortaleza del sistema financiero pues la incobrabilidad, el retiro masivo de depósitos y el cambio de portafolio en condiciones de incertidumbre no pueden manejarse en la psicología social y colectiva de una comunidad en estado de pánico.

    La intervención del BCRA respecto a la incertidumbre cambiaria debe realizarse a los efectos de evitar fluctuaciones que conspiren contra precios de referencia. El estado debe incidir notoriamente en el sistema de precios relativos de bienes, de servicios, en la tasa de interés, en el tipo de cambio y en el precio de alimentos.

    Hace muchos años Juan Perón decía: “en el año 2000 nos encontraremos unidos o dominados”. “Al país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”. Es momento de actuar.

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