Ante las declaraciones realizadas por el subsecretario de Comercio Interior de la provincia, Señor Ricardo Marimón, sobre las estadísticas realizadas por distintas asociaciones de consumidores y ONG y el cuestionamiento a sus referentes, el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana del Chaco -ISEPCi- expresó " su solidaridad con Héctor Polino y Sandra González y repudiamos las declaraciones del funcionario. Que estas declaraciones tienen como objetivo atacar e infundir el miedo en aquellos que visibilizamos a través de los números la realidad social que el gobierno quiere esconder y que difieren con los datos que transmite el INDEC"
El comunicado, con la firma del Profesor Marcelo Salgado, Coordinador provincial del
Isepci/Chaco, expresa que: "ante la reiteración de descalificaciones sobre la falta del rigor científico, emitidas por el gobierno provincial y de los propietarios de supermercados vinculados a funcionarios del mismo, informamos a la opinión pública que el Índice Barrial de Precios es un indicador socioeconómico que ha nacido precisamente como respuesta a la falta de información verídica y confiable sobre el costo de vida y que el IBP es un proyecto que fue desarrollado en el marco de actividades de extensión de la Universidad Nacional de Córdoba y sus creadores, prestigiosos profesionales de destacado reconocimiento social y académico y el IBP es fuente de consulta y sus datos fueron incluidos en Informe de la Universidad Católica Argentina difundido en julio pasado.
El IBP utiliza como base, la metodología usada por el INDEC para elaborar su CBA (IPA/INDEC (1988)). La medición parte de los precios de 50 productos que componen la canasta básica alimentaria, tomando aquellos que resulten más económicos pero respetando las proporciones calóricas utilizadas por el Indec para favorecer la comparación; aclarando la independencia de las marcas de los productos y seleccionando el precio mínimo de todos los casos valga la redundancia. Esta canasta señala el valor de los bienes que satisfacen necesidades nutricionales (cantidades mínimas de calorías y otros nutrientes), tomando en cuenta los hábitos de consumo predominantes en los barrios más humildes y populares del Gran Resistencia.
Es necesario resaltar que es el gobierno de la provincia del Chaco, hace más de dos años ha dejado de proporcionar detalle de la misma. Es por eso que hemos llevado a cabo dicho proyecto, argumentando que la garantía de desarrollar una adecuada información impactará favorablemente en la población.
Creemos que esto permitirá que se puedan pensar en acciones positivas para lograr el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, sobre todo para enfocar la atención en resolver las dificultades que afrontan los sectores más vulnerables (pobres e indigentes) debido a que la situación económica general por la que atraviesa el país los impacta en términos reales.
La metodología del IBP está especialmente diseñada para garantizar que su elaboración se realice de manera transparente y participativa por los mismo usuarios de las estadísticas. Se parte de la presunción que a los usuarios solo le sirven los datos estadísticos correctamente hechos y que reflejan fielmente la realidad.
La transparencia y participación son las características que le dan la credibilidad a las estadísticas del IBP. Hasta el momento se realiza en barrios de la Ciudad de Córdoba, del Conurbano Bonaerense y Mar del Plata, Tucumán, Chaco y ahora se han sumado barrios de las provincias de Mendoza y Salta.
Que a diferencia de lo planteado por los dueños de supermercados y funcionarios del gobierno de provincial, el Índice Barrial de Precios, ha publicado la lista de productos y los precios, es por ello que solicitamos y exigimos a los supermercadistas y al gobierno que publiquen la lista de precios de los 80 productos, el listado de comercios donde adquirirlas y así, Gobierno y comerciantes, den cumplimiento al Art. 4 de la ley 24.440 de Defensa del Consumidor.
Que los productos que mide el IBP son los mismos que los del INDEC, no somos nosotros quienes incluimos productos como gaseosas o soda, en todo caso el Señor Marimón estaría cuestionando los instrumentos de medición que utiliza el gobierno nacional.
Sobre la credibilidad de las mediciones, precisamente afirmaciones como las del gobierno nacional que un persona come por $6 o como afirman los supermercadistas y el mismo Marimón que con la canasta creada por Capitanich, hoy una persona come con $4 pesos, es lo que genera “incredulidad” y “desconfianza” en la población.
Y es precisamente la transparencia la principal virtud del Índice Barrial de Precios, porque son los vecinos de los barrios más humildes y postergados, los protagonistas y garantes de la información recolectada, ya que el objetivo del IBP es una aproximación a los costos reales de los productos CBA y no una especulación para negar la realidad como lo hace el INDEC o una especulación económica como pretenden consultoras privadas.
Para información del señor Subsecretario, los pequeños y medianos comerciantes de los barrios son quienes se han mostrado muy interesados en este índice, ya que son ellos los que producto de la inflación se vienen descapitalizando en cada reposición de mercaderías o quienes ven la desventaja de ofrecer mejores precios frente a las grandes cadenas de supermercados.
Asimismo, aprovechamos la oportunidad, para solicitarle al Subsecretario de Comercio Interior que tome nota de las numerosas denuncias que realizan los usuarios de la tarjeta social que se ven perjudicados por los aumentos de precios cuando se habilitan las mismas, o la de los empleados estatales que reciben ticket o bonos de mercaderías y son obligados a consumir en determinados comercios, cercenando su libertad de elección y los derechos contemplados en la ley 24.440.