Los más de 270 milímetros de agua caídos en 48 horas provocaron innumerables problemas aún en zonas que normalmente no se inundan.
La lluvia que comenzó en la medianoche del viernes continuó en forma continua hasta el mediodía del lunes y anegó calles y viviendas ubicadas en las zonas más bajas de la capital y el área metropolitana. Los organismos de defensa civil municipales y provinciales trabajaron a destajo al igual que los cuerpos de bomberos voluntarios para atender los reclamos de familias afectadas.
Desde la Administración Provincial del Agua se destacó el normal funcionamiento tanto de las compuertas de los canales de desague como de las bombas aunque a estas últimas no fue necesario utilizarlas porque el drenaje se daba por fuerza de gravedad. Desde la media tarde del lunes cesó la lluvia y el pronostico anticipa un leve mejoramiento desde la mañana del martes.