"Las menores ventas en los supermercados hacen incrementar los despidos y así la dotación de empleados en supermercados se redujo en 1,2% en mayo".
En el contexto de un "análisis y estudio heterodoxo de la economía argentina", los economistas Alejandro Robba, Emiliano Colombo y Andrés Salles consideraron que hay una "debacle del consumo", puesto que el salario "no llena changuitos".
Los autores del reporte plantearon que "el menor poder de compra del salario hace que se consuma menos alimentos y bebidas. La carne se está convirtiendo en un bien de lujo para los argentinos, se redujo su consumo un 7,5%, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) en los primeros cinco meses, pero las exportaciones subieron 11%".
Añadieron que "las menores ventas en los supermercados hacen incrementar los despidos y así la dotación de empleados en supermercados se redujo en 1,2% en mayo".
Menos poder adquisitivo
Posteriormente, consignaron que "el salario de los propios empleados de supermercados perdió 7,1% en mayo" y "las facturaciones sólo aumentaron en términos nominales 24,7% y 20,7%, respectivamente, con respecto a igual mes del año anterior".
"Estos datos no hacen más que ilustrar la fuerte caída del poder adquisitivo de la población. Se están comprando cada vez menos cantidades de bienes esenciales. Lo peor es que esa caída de la demanda está repercutiendo en el nivel de actividad", añadieron.
Los economistas explicaron que "en el ámbito del supermercadismo, las variaciones nominales en facturación de carnes (22,2%) y bebidas (18,1%) son menores al promedio".
En el primer caso, el fuerte aumento de precios (44.6% interanual en mayo) supera largamente el promedio de alimentos, que fue del 37,2%, e hizo caer las cantidades demandadas.
"Lamentablemente, la carne roja se está convirtiendo en un bien de lujo para los argentinos. Según el IPCVA, el consumo per cápita en los primeros cinco meses se redujo 7,5% a 55 kg por habitante contra los 59,5 kg consumidos hace un año", manifestaron.
La quita de retenciones a la exportación juntamente con la devaluación del peso incrementó el valor de la carne en mostrador un 52,6% en junio respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con el IPCVA.
"En el segundo caso, la bebida comprada en mercados (gaseosa, por ejemplo) sustituye al agua potable. Al no ser completamente esencial, forma parte del conjunto de bienes que primero alguien recorta al ver disminuido su salario real", aclararon en LGM.