Reducen un 70%, en un año, la utilización de energía convencional
El ministro de Industria, Comercio y Servicio Gustavo Ferrer junto al subsecretario de Industria Basilio Nykolyn recorrieron las instalaciones de la empresa Vetak, la cual se dedica a la producción de calefones solares. En la oportunidad, analizaron las posibilidades de desarrollo de la pyme, que además forma parte de un consorcio junto a empresas similares de San Luis, Rosario, Buenos Aires y Mendoza.
Ferrer destacó la importancia de contar con una empresa dedicada a este rubro en la provincia, y apuntó a incorporarla dentro del esquema de energías renovables en el que se está trabajando desde el Gobierno Provincial. Analizó también la posibilidad de avanzar en algunas líneas de crédito orientadas, por un lado, a mejorar la productividad de la empresa, y por otro, a facilitar el acceso a los clientes particulares que deseen volcarse a la utilización de este tipo de equipos.
De esta manera, reafirmó el compromiso del gobernador Domingo Peppo de acompañar a las empresas locales para fomentar el desarrollo industrial en la provincia. “Tenemos un firme decisión política de promover el crecimiento industrial del Chaco, y para ello marcamos la presencia del Estado en el desarrollo de cada iniciativa”, sostuvo.
70% de ahorro de energía
El propietario de Vetak Gastón Bilhere señaló todas las ventajas del producto que fabrica. “Lo que hace este calefón es aprovechar la energía solar, reduciendo a lo largo del año un 70% la utilización de energía convencional que se necesita para calentar el agua de uso doméstico”, explicó.
Básicamente, se trata de un equipo especialmente diseñado para captar la energía del sol y transformarla en agua caliente (no en energía fotovoltaica). Está formado por un depósito (tanque) acumulador aislado térmicamente, provisto con una resistencia eléctrica para suplir las ausencias prolongadas de sol, y un colector de placa plana de alto rendimiento.
Utiliza un sistema térmico, que transforma la energía solar en calor que se acumula directamente en el agua. La placa o panel contiene un serpentín de cobre por donde ingresa el agua, cambia su densidad al calentarse durante el día, va circulando, y se acumula en el tanque. “Tenemos paneles desde 1,5 metro cuadrado de superficie, que sirven para calentar los 160 litros del termotanque estándar que ofrecemos”, detalló.
“Hablamos de un ahorro del 70% de energía porque el otro 30% se completa con la incorporación de la resistencia eléctrica que termina el proceso”, detalló el empresario, quien además indicó que también es posible instalarlo en serie con un equipo convencional, que puede ser un termotanque eléctrico, o a gas. En este caso, el equipo solar envía el agua caliente al convencional, que al detectar que la temperatura es la programada, no se activa y distribuye el agua tal como la recibe.
“Es 100% industria argentina, ya que no utiliza paneles fotovoltaicos, en cuyo caso sí o sí las células hay que comprarlas en China, que es el único proveedor que las fabrica”, valoró.
Bilhere explicó que el equipo estándar es de chapa galvanizada en el exterior, pero también se puede hacer de acero inoxidable, o de chapa galvanizada pintada de distintos colores, a elección y gusto del cliente. En invierno, la temperatura del agua provista por el calefón solar llega a los 40°C, mientras que en verano, supera los 75°C.