Como protesta, en una hora, productores regalaron 10 toneladas de peras y manzanas
Con una cola que alcanzó cuatro cuadras de largo, cientos de personas recibieron manzanas y peras gratis que regalaron los productores frutihortícolas de Río Negro y Neuquén en protesta por los bajos precios que reciben. Fue tal la demanda, que en poco más de una hora se agotó el stock de 10 toneladas disponible para repartir.
En la intersección de avenida de Mayo y Sáenz Peña, tras la montaña de cajones de manzana y peras, se formó desde la 9.30 una larga cola enroscada de gente con changuitos y bolsas esperando recibir las frutas gratis.
Pese a que había que atravesar una interminable cola -que si fuera recta tendría una extensión de 3 o 4 cuadras- para recibir apenas 3 o 4 frutas por persona, la gente no se desanimó y en poco más de una hora los productores ya se habían quedado sin stock.
Había familias con hijos, jubilados y personas solas, la mayoría con carritos, changos y mochilas que, luego de más de media hora de cola, finalmente no pudieron llenar por las pocas unidades que se entregaban por persona.
Entre los comentarios de la gente, se escuchaba que habían venido hasta el lugar para "ahorrar unos pesos" y apoyar el reclamo de los productores por "lo poco que cobran" por su trabajo.
Detrás de sus cajones de madera, los productores repartieron las frutas y debieron lidiar también con gente que pedía más unidades que las permitidas o que directamente querían llenar sus carritos. De fondo, se vieron también algunos empujones para ganar un lugar y se escuchaban gritos contra quienes no respetaban la fila.
Con esta movida, cerca de 70 productores intentaron demostrar a los consumidores y al Gobierno sobre la falta de rentabilidad del sector frutihortícola en el sur, donde dicen que hay 2.000 productores en riesgo y peligran más de 60.000 empleos.
La medida es un cambio de modalidad en la protesta rural, según explicó un productor: "Antes hacíamos cortes de ruta, que a veces lo único que generaban era apatía, pero esta protesta es menos agresiva y despierta la solidaridad de la gente”.