"Antes de los 20 años de su muerte". Tendría carácter retroactivo
Gobierno no sólo planea cambiar el nombre del Centro Cultural Kirchner. Tiene un idea más ambiciosa: un proyecto de ley para prohibir que los lugares públicos lleven nombres de personas y dirigentes antes de haber transcurrido veinte años de su muerte.
En los despachos de la Casa Rosada y del Congreso circula un "anteproyecto" que replantea todo el modelo de nomenclatura de los bienes muebles e inmuebles del Estado. Una de las cláusulas de la iniciativa propone hacer cambios de manera retroactiva. Así, no sólo podría cambiar el nombre del centro que funciona en el ex edificio de Correos, sino que la batalla cultural podría alcanzar a decenas de edificios, calles, hospitales y hasta rotondas que se llaman "Kirchner".
La iniciativa del macrismo toca de lleno el corazón del relato kirchnerista. Con cada placa con el nombre de Néstor Carlos Kirchner, el gobierno anterior buscó grabar sus actos de gestión a la vez que le otorgó al ex presidente un status de prócer. Una de las primeras preguntas que se hizo Cambiemos fue cómo tratar esa "herencia cultural". Con este anteproyecto, el Gobierno pretende sortear las pujas por el nombre de un centro cultural particular, de un parque o de un aeropuerto, para ganar la batalla final, a través de una ley. Así, nada podría llevar el nombre ni de kirchneristas ni de antikirchneristas por mucho tiempo.
El texto del anteproyecto, al que accedió LA NACION, propone crear "una comisión bicameral para la Denominación de Bienes y Espacios Públicos" cuya función sea "dictaminar en todos los proyectos de ley referidos a la imposición de nombres o denominaciones a bienes muebles e inmuebles del Estado, vías de circulacion, obras, monumentos, y entidades en general". Muchos legisladores presentan iniciativas espontáneas para bautizar lugares y espacios públicos, que se multiplican y apilan en distintas comisiones del Congreso. Desde el macrismo ahora se pretende crear un cuerpo de diputados y senadores de distintos bloques que ordene esa materia.La iniciativa tuvo su germen en reuniones y charlas entre el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, y funcionarios de la Jefatura de Gabinete. Fuentes del Gobierno aseguraron que la idea tambien tiene el visto bueno del Presidente. Redactado el primer borrador en el Poder Ejecutivo, el texto fue remitido al bloque de Cambiemos en Diputados y empezó a circular entre varios bloques, en busca de consenso. El encargado de buscar apoyos es el jefe del bloque de Pro en Diputados, Nicolás Massot, quien tiene la misión de cosechar aliados para contrapesar al kirchnerismo que seguramente tendrá fuertes reparos.