A partir de la asunción de Donald Trump en la Casa Blanca.
El presidente Enrique Peña anunció que alista mecanismos para ayudar a los mexicanos que sean víctimas de deportaciones masivas a partir de la asunción de Donald Trump en la Casa Blanca como seguridad social y empleos temporales.
El reloj avanza inexorablemente hacia la fecha en que Trump haga realidad su amenaza, anticipada tras su triunfo en las elecciones del 8 de noviembre pasado, de que desde el primer día de su mandato ordenará la expulsión de al menos 3 millones de latinos, la mayoría mexicanos, que tengan problemas con la ley.
Peña envió un mensaje al Senado que lo cuestionó por su falta de acciones para encarar la inminente ofensiva anti-inmigrante de Trump, y dijo que pretende "incorporar a los connacionales que puedan ser repatriados a diversos programas de apoyo en materia social y económica".
"Respecto a las deportaciones masivas, si bien no se puede controlar lo que sucederá, sí podemos decidir cómo responder", afirmó Peña, quien dijo que el gobierno mexicano actuará "con sentido estratégico y siempre poniendo la defensa de los intereses del país y de los mexicanos como prioridad".
Además de la expulsión de los indocumentados, a quienes acusa de ser "criminales y violadores", Trump se propone erigir un muro en la frontera y hacerlo pagar a México o si se opone confiscar parte de los 24.000 millones de dólares de remesas familiares que cada año envían desde Estados Unidos a este país.
La respuesta de Peña al Senado ocurre en momentos en que surgen de todos los ángulos del espectro político y social reproches y críticas a las autoridades por su lenta reacción ante las amenazas de Trump contra los mexicanos.
Peña señaló que, entre otras cosas, se prevé inscribir a los deportados en programas como el "Seguro Popular", que brinda asistencia social por pagos mínimos a personas sin cobertura institucional, y a programas de "empleo temporal".
Desde hace unos días comenzaron a llegar a México a través de la frontera estadounidense caravanas de migrantes que viajan al país para visitar a sus familias por las navidades pero muchos de ellos llegaron con "menaje de casa" con la intención de ya no retornar a Estados Unidos por temor a Trump, que asume su cargo el próximo 20 de enero.
Peña dijo que se pretende canalizar a los migrantes que lo requieran a centros comunitarios o para la atención de adicciones y víctimas de maltrato o la violencia.
Expertos consideran que el regreso de los indocumentados a México podría convertirse en una "oportunidad" de extender el "bono demográfico" de que disfruta el país a la luz del envejecimiento paulatino de la población si se adoptan las políticas públicas adecuadas para asimilarlos.
En el documento remitido al Senado, Peña dijo que en la estrategia para brindar apoyo a los migrantes participarán los ministerios de Salud, Trabajo, Educación, Finanzas, Desarrollo Social, Agricultura, Economía y Desarrollo Territorial.
Trump también ha advertido que renegociará el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), vigente desde hace casi 23 años y suscrito Canadá, Estados Unidos y México por considerar que ha perjudicado a su país propiciando la fuga de empleos o de lo contrario lo cancelará.
Peña dijo que toma en serio las declaraciones de Trump contra el TLCAN, que ha triplicado el comercio entre México y Estados Unidos hasta llegar a unos 550.000 millones de dólares, deficitario sólo en unos 50.000 millones para los norteamericanos.
"El gobierno de México está atento a la política comercial que define el presidente electo de Estados Unidos" y sin duda "tomamos con seriedad las declaraciones durante la campaña presidencial y estamos listos para entablar un diálogo amplio al respecto con Estados Unidos y Canadá", afirmó.
En su mensaje al Senado, Peña dijo que está listo "para construir una nueva agenda bilateral que dé continuidad a la integración comercial" con Estados Unidos iniciada hace dos décadas. (ANSA).