Los aumentos más fuertes se produjeron en los supermercados de cadenas nacionales.
Como si no alcanzara con el aumento del 8% en los combustibles que se concretará esta semana y el anuncio de una "revisión" trimestral, de la telefonía fija y móvil y de los ya consumados de la energía y el agua, los sufridos bolsillos chaqueños ven azorados el incesante incremento de los precios de artículos de primera necesidad.
Las caras de incredulidad y enojo primero y una tensa y paciente actitud de resignación después son las que pueden observarse en quienes recorren las góndolas de los supermercados "nacionales" en los que en las últimas horas la remarcación de precios se dio con mayor furia en lácteos, carne, yerba y azúcar. "Para peor" dice una señora con cara de pocos amigos "ahora nos sacaron el 5% de devolución del IVA si pagábamos con Débito".
Lo notable, o no tanto, es que en negocios locales o de barrio los mismos productos se venden con precios entre un 10 a un 12% menos que en los de las "cadenas".
Los murmullos y expresiones quejosas se multiplican en las cada vez más raleadas colas de los "hiper" y son pocos los changuitos que llegan llenos a las cajas. Si bien podría decirse que los clientes optan por las cadenas mayoristas, una recorrida por las mismas mostró que la afluencia de clientes no es mayor que la habitual y, en voz muy baja, los cajeros hablan de una "notable la disminución de la actividad".
Esta situación en el Chaco está de acuerdo con lo informado por el IPC Congreso que asegura que el mes de diciembre pasado "entregó una inflación mensual de 1,6% e interanual de 40,3% acelerándose 12,2 puntos frente al año pasado y mostrando el nivel más elevado desde 2002".