Se prevé el ingreso al mercado de ese monto en tres meses.
Según la especulación oficial, ese dinero, por el público beneficiado, iría casi directamente a gasto de las familias, lo que potenciaría la demanda interna en momentos en que más necesita el Gobierno mostrar signos de reactivación. Luego, siguiendo las esperanzas oficiales, desde mayo y junio vendría el tiempo de la reacción de sectores como la construcción pública y privada, la industria automotriz y la petrolera, y el crecimiento de la economía pasaría a mostrarse con otros actores más estructurales. Pero hasta ese momento, la esperanza es Ganancias.