Su primer año de gestión se centró en la necesidad de atemperar la crisis económica y sobrellevar de la mejor manera posible los duros golpes en la obra pública y privada.
Su primer año de gestión se centró en la necesidad de atemperar la crisis económica y sobrellevar de la mejor manera posible los duros golpes en la obra pública y privada, en la caída del poder adquisitivo de los salarios, por ende en el consumo, las pérdidas de fuentes de trabajo por cierre de fábricas en el sector textil y las consecuencias nefastas de un combo climático compuesto tanto por inundaciones como por sequía.
En su discurso de apertura de Sesiones Ordinarias de este miércoles en la Cámara de Diputados el gobernador hará eje en esas acciones y tratará de tender los puentes necesarios con el Interbloque Cambiemos para lograr la aprobación del Presupuesto Anual de Ingresos y Recursos para el año 2017: “aún habiendo agotado todas las instancias de diálogo hasta el momento surgidas, de las reuniones mantenidas con la oposición en la búsqueda de consensos" tal como lo indicó en diciembre pasado el diputado Hugo Sager.
Además de todos esos inconvenientes, Peppo deberá lidiar con los reclamos salariales de los docentes y de la Unión Personal Civil de la Provincia y, fundamentalmente, tendrá que mostrar extrema cautela y cintura con las posiciones políticas que deberá sostener en un año electoral.
Todo hace suponer que a pesar de ello, mantendrá las "buenas relaciones institucionales con el gobierno nacional" del que depende financiera y económicamente y para conseguirlo tendrá que encontrar la fórmula para que el oficialismo no derrape y la campaña electoral se mantenga en carriles de "normalidad".
Paradojicamente esa "normalidad" estará supeditada a la forma y la metodología que adopte Cambiemos que, hasta el momento por lo menos, no se mostró demasiado propenso a bajar los decibeles en lo referido a cualquier aspecto que tenga perfume a "la pesada herencia". Muestra palpable son las declaraciones de la diputada Dumrauff, de los concejales partidarios en la Municipalidad de Resistencia, y hace pocos días del ex funcionario de Aída Ayala, Fernando Novo, quien apeló a la memoria de corto, mediano y largo plazo, para recorrer todas y cada una de las medidas que, sostienen, posibilitaron la "década perdida".
Otro de los frentes que mantendrá el gobernador es con la postura del Intendente de Resistencia, Jorge Capitanich, quien al parecer no se muestra dispuesto a ninguna concesión al gobierno nacional y que podría, apelando a su trayectoria y poder de convocatoria interno, convertirse en un escollo complicado, especialmente en la elaboración de las listas de candidatos para las legislativas de octubre.