Tanto en el Chaco como en la Nación, los resultados de las PASO nacionales son leídos de muy distinta manera.
Al igual que en la instancia provincial en la noche del domingo se festejó en casi todos los locales partidarios. En el Chaco lo hicieron en el Frente Chaco Merece Más (FCHMM) que en la sumatoria general aventajó por seis puntos a Cambiemos, y esta coalición lo hizo porque "ganamos en Resistencia y Sáenz Peña con una ventaja mayor que en la elección provincial". Lo cierto es que tanto en una como en otra fuerza, y más allá de la algarabía para la televisión, habrá quienes vean con mucha preocupación el desempeño que tendrán en octubre cuando se elijan los diputados.
Pero lo sucedido en el Chaco quedó muy empequeñecido ante la magnitud de lo mostrado en el escrutinio en la provincia de Buenos Aires que demostró una vez más que la vieja política que todos denostan sigue tan vigente como las artimañas que se utilizan para tratar de ocultar información a la ciudadanía.
"El escrutinio se detendrá en el 95 %" afirmó Adrián Perez, Secretario de Asuntos políticos del Ministerio del Interior, en el canal Todo Noticias y aseguró que "el resto lo definirá la justicia" anticipando que será en esa instancia donde el gobierno intentará que se resuelva la elección en la provincia de Buenos Aires y no a través del escrutinio definitivo que debe realizarse.
El funcionario hizo esa declaración aproximadamente a las 03,20 de la madrugada del lunes cuando comenzó a demorarse la actualización de los datos primero y a paralizarse después por un lapso de más de 45 minutos y luego, como con cuenta gotas, hacerlo por décimas hasta llegar a un empate entre Unidad Ciudadana de Cristina Fernández y Cambiemos de Esteban Bullrich. Ya mucho se dijo pero en el momento en que se anunció que hablaría la expresidenta, se agilizó la actualización de tal manera que sus palabras aparecieran en las pantallas de televisión con "zócalos" que mostraban una ventaja de dos o tres décimas para su oponente.
Una nota de reprobación para la clase política.
Una nota muy baja para quienes, en cualquier fuerza política, continúan con prácticas que cuando no mal informan, desinforman o tergiversan datos públicos en beneficio de intereses sectoriales o particulares.
Es admirable la paciencia y la pasividad del electorado que aun no manifiesta una fuerte actitud de repudio hacia quienes se creen dueños del país, ignorando el llamado a votar o bien hacerlo expresando el "que se vayan todos" que comenzó a germinar en la crisis del 2001.