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    El partido de la Justicia, o partido de la Venganza, vuelve a ganar

    "Los poderosos de ayer (De Vido, Boudou; tal vez, Cristina) son los reos de hoy. Un clásico de la historia nacional, anticipado en el libro Doce Noches".

    Con alguna demora —usual en estos casos— el Partido de la Justicia está imponiéndose a los sectores más moderados, siempre preocupados por la gobernabilidad, atentos a la formalidad de los procesos y proclives a olvidar el pasado para construir un país para todos.

    "Ni vencedores ni vencidos", dijo el entrerriano Justo José de Urquiza luego de su triunfo en la batalla de Caseros contra el bonaerense Juan Manuel de Rosas, el 3 de febrero de 1852. No fue así: la Organización Nacional resultó concretada por los sectores más refractarios a "la primera tiranía".

    Partido de la Justicia, que para los poderosos de ayer y sus defensores de hoy se convierte, previsiblemente, en Partido de la Venganza.

    Sin embargo, los dirigentes y militantes kirchneristas no deberían mostrarse tan sorprendidos: también Néstor Kirchner fue un jacobino que dejó de lado la moderación de su "gran elector", Eduardo Duhalde, y promovió la aceleración de juicios con los ex presidentes Isabel Perón, Carlos Menem y Fernando de la Rúa.

    Isabelita se salvó porque España no concedió la extradición, Menem terminó siendo un aliado clave para el kirchnerismo en el Senado y De la Rúa fue absuelto luego de un controvertido y larguísimo proceso judicial en el que el radicalismo lo dejó solo.

    Todavía más: los juicios contra los represores ilegales de la dictadura han sido una de las banderas de los sucesivos gobiernos K para lo cual la Corte Suprema de Justicia —con la nueva composición impulsada por Kirchner— tuvo que derribar los polémicos indultos de Menem. Y lo hizo en forma selectiva porque sí los mantuvo para los ex guerrilleros.


    En estos juicios, fue clave un uso muy flexible de la prisión preventiva, donde, en una nueva interpretación, avalada por la Corte bajo el paraguas del carácter de lesa humanidad de esos delitos, nunca hubo que esperar las sentencias definitivas para apresar a los acusados.

    En las detenciones de Julio De Vido y Amado Boudou reaparece ese nuevo uso de la prisión preventiva, esta vez para los delitos de corrupción pública. En consonancia con la doctrina del juez Sergio Moro, el brasileño a cargo de la maxi investigación conocida como "Lava Jato".

    Moro sostiene en sus sentencias que en los casos de corrupción pública la prisión preventiva "debe ser la regla y no la excepción".

    La historia argentina, en la cual hay más continuidades que fracturas, nos sirve para entender qué está pasando.

    Dos años y medio atrás, en mi libro Doce Noches, especulé qué podía pasar con Cristina Kirchner y sus funcionarios si Mauricio Macri vencía en las elecciones de 2015.

    Es un libro sobre la fenomenal crisis de 2001/2002; una de mis hipótesis fue que Néstor Kirchner, y por extensión, su sucesora y heredera, Cristina, fue un hijo dilecto de esa crisis y que, en consecuencia, un eventual triunfo de Macri vendría a cerrar ese ciclo.


    "La historia muestra —escribí— que otros ciclos políticos largos e intensos dieron paso a gobiernos donde el -Partido de la Justicia- o -Partido de la Venganza- —el nombre dependen de las preferencias de cada cual— termino imponiéndose a los sectores moderados".

    Y agregué: "En esos casos ganaron los referentes del ala jacobina, partidarios del juicio y castigo a los poderosos de ayer. En cada momento, en consonancia con el grueso de la sociedad".

    La incógnita actual es hasta dónde llegará la ola. Concretamente, si alcanzará o no a Cristina, que ya ha sido procesada en dos ocasiones como presunta jefa de una asociación ilícita para robar dinero público entre 2003 y 2015.

    En una de esas causas, el juez Julián Ercolini estimó que hubo coimas por 460 millones de dólares.

    Ercolini procesó y embargó a Cristina, pero no dispuso su prisión preventiva. Fue el 27 de diciembre de 2016. Hace menos de un año, pero era otro país: los meses están pasando muy rápido en la Argentina.

    https://www.infobae.com/opinion/2017/11/05/el-partido-de-la-justicia-o-partido-de-la-venganza-vuelve-a-ganar/

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