JP Morgan informó que Ford estudia retirarse de América Latina como consecuencia de la presión de sus accionistas y del “enorme perjuicio acumulado en los últimos años”.
La continuidad de Ford
La amenaza de que la automotriz Ford tomará “medidas drásticas” en América del Sur reapareció en Brasil, donde la empresa tiene el management de la región.
Una nota publicada el 23 de febrero en el portal UOL advirtió que la salida de la multinacional es una posibilidad si se considera que la empresa prevé recortar inversiones para la renovación de productos en el cono sur.
La fuente señala que “la falta de inversiones impedirá sustituir la línea Focus en Argentina, manteniendo en producción el modelo actual e importando el nuevo desde Brasil”, con lo cual la automotriz confirma que la tendencia importadora que comenzó en 2016 y se afirmó en 2017 llegó para quedarse.
Ford Brasil le confirmó a la fuente que los cambios previstos para 2019 empiezan a convertir en ociosa la planta que la empresa tiene en la localidad de San Bernardo del Campo, en los alrededores de San Pablo, y reconoce que habrá más despidos de personal luego de que en 2017 unos 1.000 trabajadores brasileños quedaron en la calle.
La compañía se justificó con el argumento de que “intenta sobrevivir a la crisis mundial de la industria automovilística, presionada por los costos, por la no expansión de mercados, por los hábitos de los nuevos consumidores”, entre otras razones.
En noviembre de 2017 la agencia económica JP Morgan informó que Ford estudia retirarse de América Latina como consecuencia de la presión de sus accionistas y del “enorme perjuicio acumulado en los últimos años”. De esta manera se produciría lo que temen los analistas más informados del ambiente automotriz: La Ford “repetiría la acción emprendida en Australia, retirándose como industria y convirtiéndose en importadora”.