La concejala Marielle Franco, del Partido Socialismo y Libertad, fue asesinada con al menos 4 balazos en la cabeza ayer por la noche en el centro carioca luego de participar en un encuentro sobre los derechos de las mujeres negras.
El asesinato de una activista que denunció la violencia policial en Río de Janeiro causó conmoción en Brasil, y Amnistía Internacional demandó una "investigación rigurosa" sobre el crimen.
La concejala Marielle Franco, del Partido Socialismo y Libertad, fue asesinada con al menos 4 balazos en la cabeza ayer por la noche en el centro carioca luego de participar en un encuentro sobre los derechos de las mujeres negras. Junto a la activista murió su chofer y fue herida una asesora que luego fue indagada durante cuatro horas por la Policía Civil, de investigaciones, que trabaja con la hipótesis de "ejecución".
Amnistía Internacional solicitó una "investigación inmediata y rigurosa" en un comunicado divulgado hoy en el que se afirma que "no quedan dudas sobre el contexto y la motivación" del asesinato.
El procurador José María Panoeira dijo hoy que la principal sospecha es que Marielle Franco fue "ejecutada" y mencionó que en Río imperan la "impunidad" y la "corrupción policial".
Esta semana la concejala había posteado una denuncia contra la violencia policial en una favela y previamente había calificado como una "farsa" la intervención militar en Río de Janeiro.
La joven activista de 38 años era oriunda de la favela Maré, una de las más violentas de Río de Janeiro, que desde hace un mes está bajo intervención militar ordenada por el presidente Michel Temer.
Marielle Franco era miembro de una comisión de observadores civiles sobre las actividades de la intervención militar de la seguridad carioca, a cargo de la cual está el general Walter Souza Braga Lima. El general Richard Fernandes, recientemente designado en la Secretaría de Seguridad de Río, determinó que se realice una investigación exhaustiva del caso.
(ANSA).