Desde la Asociación de Trabajadores del Estado se denunció "el desmantelamiento del programa nacional".
Trabajadores de los Camiones Sanitarios en Chaco dependientes del Ministerio de Salud de la Nación vienen denunciando desde hace meses el desmantelamiento del programa, herramienta de atención clave en situaciones de emergencia, como sucede actualmente con el caso del dengue.
Desde la asunción de las nuevas autoridades del gobierno nacional, se ve fuertemente vulnerada tanto la estabilidad laboral de los trabajadores como la continuidad de este esencial servicio de salud destinado a los sectores más vulnerables de las provincias.
“Actualmente, se realizan muy pocos operativos, pero de los 6 camiones con que se cuentan (cada uno con una atención específica) sólo viaja uno, pese a que para la prensa se anuncia la llegada de todos los camiones. Aun así, ninguno de los camiones está en condiciones de salir a terreno: todos se encuentran con la revisión técnica vencida, por lo tanto no tienen cobertura del seguro, quedando los choferes como responsables absolutos ante algún eventual accidente”, explican Marcelo Contreras y Pablo Acuña, delegados de la Asociación Trabajadores del Estado.
“Desde el 15 de febrero que venimos los trabajadores de los camiones sanitarios de la base regional Chaco bregando por dos situaciones que nos aquejaban: el cobro de los haberes adeudados, más la incertidumbre de la continuidad del programa, por lo tanto de la continuidad del trabajo. En ese momento, el entonces coordinador Oscar Alberto Holzer nos expresó que había renunciado en diciembre y que con respecto a la cancelación de los haberes ya había hecho todo lo que estaba en sus manos. Le pedimos algún tipo de consejo y nos dijo que lo veamos al diputado provincial del PRO, Luis Obeid, quien se dispuso a escucharnos, tomó nota, le pareció lógico y justo nuestro requerimiento y se comprometió a dar algún tipo de respuesta”, detalla Contreras.
Y continúa comentando que “en marzo, el diputado Obeid nos confirmó un listado de personas que iban a continuar, en donde no se le daba continuidad a 12 personas, eso decía el mail que le envió Federico Levín, director del programa a nivel nacional. A su vez también nos confirmó el nombre del que iba a ser responsable del programa en Chaco: el doctor Guillermo Rossi. Semanas siguientes, el nuevo responsable viajó a Buenos Aires buscando alguna solución, ya que otra vez estábamos sin cobrar y los camiones no podían salir a operar, a pesar de la grave epidemia de dengue y zika que atravesaba la provincia, por el calor y las inundaciones. Volvió de Buenos Aires con la noticia de que íbamos a cobrar marzo, no sabía cuándo, y que la lista enviada por Levín no era definitiva, que todos estábamos a disposición y que en cualquier momento podíamos quedar vacantes”.
“Le manifestamos a Rossi nuestra preocupación por la continuidad laboral, la diferencia de remuneraciones que teníamos con respecto al mismo programa en otras provincias (casi del 50%), las condiciones en que estábamos trabajo y el problema de los camiones, que al día de hoy siguen estando fuera de regla. De todas maneras, Rossi nos pidió que colaboremos y que realicemos un operativo en la localidad de Tres Estacas, en Charata, por pedido de viceministro de Salud de Nación, ya que se trabajó con una fundación presidida por el hermano de ese funcionario. Y así lo hicimos, sin seguro, con la revisión vencida, sin viáticos”, detalla.
Pese a la voluntad de los trabajadores de continuar con su tarea, aún en condiciones inaceptables, el nuevo funcionario decidió avanzar no solo con esos 12 despidos, sino con cinco trabajadores más, entre los cuales se encuentran los delegados sindicales de ATE. “Al día de hoy, Rossi demostró que falta a la verdad en muchas ocasiones, mintiendo con respecto a la seguridad de nuestro trabajo, porque el programa tiene un presupuesto ya otorgado desde el año pasado para la misma cantidad de personas. Él solamente está buscando despedir gente para meter su gente, como ya lo hizo: tras haber despedido a doce personas, metió a seis nuevas, entre los cuales se encuentran familiares, como su hermano, que además tienen otros trabajos, siendo que para nosotros esta es nuestra única entrada”.
“Nos atienden por una ventanita, como si fuera un kiosco”
Los delegados sindicales denuncian además que en este marco, son perseguidos por el flamante funcionario: “Por estar reclamando estas situaciones de inseguridad laboral, hemos facturado pero no se nos ha pagado; no nos dejan ingresar a la base (Corrientes 134) donde están las oficinas administrativas, no nos dejan entrar a nuestro lugar de trabajo, que es donde están los camiones en el Regimiento de La Liguria. Esta situación también hace a la inseguridad laboral porque ellos pueden argumentar que no nos presentamos a trabajar, cosa que es incorrecta porque siempre hemos ido, sólo que no nos dejan ingresar, nos atienden por una ventanita, como si fuera un kiosco. Los argumentos de la persona que nos suele atender son muy vagas, el doctor Rossi no nos atiende, no nos contesta los mensajes, sobre ¿cuál es nuestra situación?, ¿qué pasará con lo que nos deben?, ¿por qué no nos dejan ingresar?, no tenemos ningún tipo de respuesta. Ante esta situación, fuimos a verlo al diputado Obeid, que es su padrino político, quien lo presentó, y tampoco responde a ningún tipo de llamado ni mensaje”.
Contreras y Acuña explican la gravedad de la situación no sólo desde el punto de vista laboral, sino penal y civil: “Los camiones están saliendo en condiciones totalmente irregulares, sin revisión técnica y por lo tanto sin seguro. Si llegara a ocurrir algún tipo de accidente el responsable del vehículo sería el chofer, quien no tiene ningún tipo de amparo legal. A su vez, nadie puede responder por las personas que viajen en los operativos, tanto técnicas como médicas, porque no tienen ningún tipo de seguro porque están absolutamente en negro, no tienen ningún tipo de contrato desde hace 2 años”.
Desmantelamiento
Desde que comenzó la nueva gestión, el programa en Chaco sufrió 12, y ahora persiguen y amenazan con despedir a cinco trabajadores más. En ese marco seis personas ingresaron a trabajar en los últimos meses, algunos de ellos parientes del funcionario, como es el caso del hermano, encargado de logística.
Actualmente son 6 camiones: uno clínico, uno de diagnóstico por imágenes (que según Rossi será cedido a Corrientes), un policonsultorio, uno odontológico, uno que es laboratorio (sin equipamientos) y uno oftalmológico (sin insumos, sin técnico oftalmoógico, sin oftalmólogo). Un séptimo, clínico, desde febrero fue cedido a Corrientes.
Como ya se vio en otros casos de trabajadores nacionales en situaciones vulnerables despedidos sin ningún tipo de consideración, cabe destacar el caso de Pablo Acuña, chofer de los camiones sanitarios cuya esposa atraviesa una enfermedad oncológica, siendo él el único sustento de la familia, como la gran mayoría de la gente que trabaja en el programa. “Esto Rossi lo sabe, sin embargo decidió amedrentarme y dejarme sin cobrar los últimos tres meses, siendo este mi único ingreso”.