El primer ministro Matteo Renzi anunció su renuncia.
El resultado de hoy en el referendo italiano fue rotundo. Marca un "antes y un después" en la política italiana porque sus consecuencias trascienden la renuncia de Matteo Renzi, anunciada para la tarde del lunes.
El "no" a la reforma constitucional promovida por el premier arrasó, logrando aproximadamente el 60% de la votación. "He perdido", dijo Renzi por la noche durante una declaración a la prensa, tras anunciar que su gobierno "termina, me voy sin remordimientos". En esa misma intervención Renzi precisó que mañana se reunirá con el Presidente de la República, Sergio Mattarella, con el objeto de presentar formalmente la renuncia.
Acompañado por su mujer Agnese, durante el discurso el primer ministro intentó quitarle dramatismo a sus palabras. Pero sus ojos rojos y una voz conmovida confirmaron lo difícil de la situación, frente a un referendo cuyo resultado nadie imaginaba: ni en el gobierno ni en el Partido Democrático (liderado por Renzi).
El premier no pretendió esconder "la rabia, la desilusión, la amargura y la tristeza" provocadas por la derrota. Ha sido una noche fatal para el ex alcalde de Florencia, su gobierno y el Partido Democrático, lo cual se hizo manifiesto en cuanto se conocieron los primeros sondeos a boca de urna. Del otro lado, entre los partidos y grupos a favor del "no" a la reforma constitucional, el clima fue completamente diferente. Apenas cerradas las urnas, tres partidos clave del centro-derecha: Forza Italia (formación liderada por Silvio Berlusconi), Lega Nord y Fratelli d Italia reclamaron a gritos la renuncia del premier.
"El resultado del referendo representa la victoria del pueblo contra los poderes fuertes de tres cuartos del mundo", destacó el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini. "Estoy conmovido y orgulloso", dijo Alessandro Pace, experto en temas constitucionales y uno de los más conocidos promotores del "no". Beppe Grillo, líder del Movimiento Cinco Estrellas, dijo a su vez que con la votación del domingo "ha ganado la democracia, tanto la concurrencia a las urnas como las indicaciones han sido netas", precisó, refiriéndose a la elevada participación de los italianos en la votación (69%).
La reforma rechazada hoy apuntaba entre otros objetivos a abolir el sistema del "bicameralismo perfecto", tema que Italia debate hace años. El objetivo de Renzi era el de recortar los poderes en manos del Senado, que según su proyecto debía seguir existiendo pero con funciones muy diferentes -y limitadas- respecto de las de la Cámara de Diputados. (ANSA)